Mario Kempes rechazó las teorías de la conspiración surgidas en redes sociales tras la derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026. El campeón de 1978 admitió que la Albiceleste no alcanzó su mejor nivel, pero censuró acusaciones sin pruebas. Estas teorías sugerían que el resultado fue manipulado para evitar la detención de Claudio Tapia por el FBI o para favorecer la reelección de Gianni Infantino al frente del organismo futbolístico mundial.
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